Fallos más comunes en el examen práctico de la DGT

Carnet de conducir

Fallos más comunes en el examen práctico de la DGT

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El examen práctico es uno de los momentos más importantes y decisivos en el proceso de obtención del carnet de conducir, ya que es el momento de demostrar la preparación y las habilidades al volante. Conocer los errores más frecuentes antes de presentarte puede marcar la diferencia entre el apto y el no apto.

A continuación, desde Dribo hemos recopilado los fallos más comunes en el examen práctico de conducir para que puedas evitarlos el día de tu examen.

Resumen: los fallos más comunes en el examen práctico y su gravedad

FalloTipo de falta habitual¿Puede suponer suspenso inmediato?
No observar los retrovisores regularmenteLeve / DeficienteNo por sí sola, sí si se acumulan
No usar los intermitentes correctamenteLeve / DeficienteNo por sí sola, sí si se acumulan
No respetar señales de tráficoDeficiente / EliminatoriaSí, según la señal infringida
Falta de control del vehículoDeficiente / EliminatoriaSí, si supone peligro real
No ceder el paso a los peatonesEliminatoriaSí, suspenso inmediato
Velocidad inadecuada (exceso o defecto)Deficiente / EliminatoriaSí, según el grado
Nerviosismo y falta de atenciónVariableIndirectamente, al provocar otros fallos

Para entender en detalle cómo se clasifican y cuántas puedes acumular, consulta los artículos sobre las faltas leves en el examen de conducir y las faltas eliminatorias del examen práctico.

Los 7 fallos más comunes en el examen práctico explicados

1. No observar los espejos retrovisores con regularidad

Uno de los errores más habituales es no comprobar los retrovisores de forma sistemática. No mirarlos al cambiar de carril, al incorporarse a una vía o antes de cualquier maniobra puede considerarse una infracción grave. La observación regular de los retrovisores es esencial para mantener la seguridad y el control total del entorno del vehículo.

Cómo evitarlo: convierte la revisión de retrovisores en un hábito automático antes de cualquier maniobra. Practica con tu instructor hasta que lo hagas de forma instintiva.

2. No usar los intermitentes correctamente

El uso incorrecto o tardío de los intermitentes es otro fallo muy frecuente. Es fundamental señalizar todas las maniobras con antelación suficiente: cambios de carril, giros, incorporaciones, salidas de rotondas... No hacerlo puede causar confusión en otros conductores y situaciones peligrosas.

Cómo evitarlo: activa el intermitente antes de iniciar la maniobra, no durante. Si te olvidas sistemáticamente, es señal de que necesitas más práctica antes de presentarte al examen.

3. No respetar las señales de tráfico

Las señales de tráfico son la guía esencial para una conducción correcta y segura. No realizar bien un stop, no ceder el paso donde corresponde o superar el límite de velocidad son errores que pueden resultar en faltas graves o eliminatorias, además de suponer un peligro real para la circulación.

Cómo evitarlo: repasa las señales más comunes antes del examen y presta especial atención a las de prioridad (stop, ceda el paso, semáforos). Si tienes dudas sobre alguna señal, consulta las nuevas señales de tráfico que debes conocer.

4. Falta de control del vehículo

Un control deficiente se manifiesta a través de movimientos bruscos, frenadas repentinas y aceleraciones indebidas. Una conducción suave y controlada demuestra dominio del vehículo y comprensión de cómo manejarlo en diferentes situaciones. Las reacciones bruscas suelen ser consecuencia de los nervios o de una preparación insuficiente.

Cómo evitarlo: el control fluido del vehículo solo se consigue con práctica. No te presentes al examen antes de haber automatizado los gestos básicos. Consulta el artículo sobre cuántas clases prácticas necesitas antes del examen.

5. No ceder el paso a los peatones

No ceder el paso a los peatones en un paso de cebra o en cualquier situación donde tengan prioridad es una falta eliminatoria que supone el suspenso inmediato del examen. Muchos alumnos cometen este error simplemente por falta de atención, no por desconocimiento de la norma.

Cómo evitarlo: anticipa la presencia de peatones especialmente en zonas urbanas, cruces y pasos de cebra. Reduce la velocidad con antelación y no cruces hasta tener la certeza de que no hay peatones próximos a incorporarse al paso.

6. Velocidad inadecuada (por exceso o por defecto)

Aunque la mayoría de los errores de velocidad se asocian al exceso, conducir demasiado lento también es problemático: obstaculiza el tráfico y puede provocar situaciones peligrosas. Ir a una velocidad inadecuada es causa de suspenso durante el examen práctico, ya sea por exceso o por defecto.

Cómo evitarlo: adapta la velocidad continuamente al tipo de vía, al tráfico y a las condiciones del momento. No te quedes por debajo de lo que fluye el tráfico de forma injustificada.

7. Nerviosismo y falta de atención

Los nervios pueden tener un impacto significativo en el resultado final del examen práctico, provocando indirectamente muchos de los fallos anteriores: olvidar los retrovisores, no señalizar, reaccionar de forma brusca... Es la causa subyacente de muchos suspensos que, sobre el papel, no deberían haberse producido.

Cómo evitarlo: la mejor preparación para los nervios es llegar al examen con la máxima práctica posible. Cuanto más automatizados estén los gestos, menor espacio queda para que los nervios interfieran. Si tu principal problema son los nervios, consulta el artículo sobre cómo superar los nervios el día del examen práctico.

Consejos finales para evitar los fallos más comunes

  1. No te presentes antes de estar preparado. Consulta cómo saber si estás preparado para el examen DGT.
  2. Practica en las zonas de examen reales. Conocer las calles y situaciones habituales del recorrido reduce considerablemente la incertidumbre el día del examen.
  3. Escucha a tu instructor. Es quien mejor conoce tu nivel real y puede señalarte exactamente en qué aspectos necesitas mejorar.
  4. Revisa los consejos específicos para el examen práctico en el artículo sobre qué tener en cuenta antes de examinarse.

Preguntas frecuentes sobre los fallos en el examen práctico de la DGT

¿Cuáles son los fallos más comunes que llevan al suspenso en el examen práctico?

Los más habituales son no observar los retrovisores con regularidad, no señalizar correctamente las maniobras, no respetar señales de tráfico (especialmente stop y ceda el paso), falta de control del vehículo, no ceder el paso a los peatones y circular a una velocidad inadecuada. Los nervios suelen actuar como catalizador de todos ellos.

¿Cuántas faltas leves se pueden cometer sin suspender el examen práctico?

Si solo se cometen faltas leves, el máximo permitido es de 10. Si además se ha cometido una falta deficiente, el límite de leves se reduce a 5. Cualquier falta eliminatoria supone el suspenso inmediato. Para más detalle, consulta el artículo sobre las faltas leves en el examen de conducir.

¿No ceder el paso a un peatón es falta eliminatoria?

Sí. No ceder el paso a los peatones en un paso de cebra o en cualquier situación donde tengan prioridad es una falta eliminatoria que provoca el suspenso inmediato, independientemente de cómo haya ido el resto del examen.

¿Ir demasiado lento puede hacer que suspenda el examen práctico?

Sí. Circular a una velocidad inadecuada por defecto obstaculiza el tráfico y puede ser causa de suspenso. La velocidad debe adaptarse en todo momento al tipo de vía, las condiciones del tráfico y la señalización, tanto si se supera el límite como si se circula muy por debajo de la velocidad mínima razonable.

¿Cómo puedo controlar los nervios el día del examen práctico?

La mejor estrategia es llegar al examen con una preparación sólida y haber automatizado los gestos básicos de la conducción. Cuanta más práctica acumulada, menos margen tienen los nervios para interferir. Para más consejos específicos, consulta el artículo sobre cómo superar los nervios el día del examen práctico.