Aprende de forma fácil los tipos de luces en los vehículos

La iluminación de un vehículo tiene doble finalidad: la de ver y ser vistos. Puesto que al circular nuestro objetivo es ver lo que tenemos delante en la carretera, es frecuente olvidar la importancia de que los demás también puedan identificar nuestra posición.

Pero, ¿conoces todos los tipos de luces que hay? Si no es así, aquí te explicamos cuáles son los más comunes y sus diferencias.

Tipos de luces de un vehículo

Conocer los distintos tipos de luces, cómo funcionan en el vehículo que se conduce y su finalidad es imprescindible para poder circular de acuerdo con las normativas y evitar crear situaciones de riesgo innecesarias. Como personas conductoras es necesario interpretar lo que sucede a nuestro alrededor y responder en consecuencia de la manera correcta. Y si te estás sacando el carnet, ¡también es fundamental para aprobar el examen teórico y el práctico!

El alumbrado puede ser uno de los recursos imprescindibles en ciertas circunstancias, como por ejemplo cuando se entra en una zona con niebla, se transita una carretera desconocida y de poca visibilidad o hay una emergencia. Por todo ello, hay que asegurarse también de que todas las luces funcionan correctamente y están bien alineadas.

Para que sepas cómo pueden ayudarte en cada situación, a continuación te dejamos todo lo que necesitas saber sobre los tipos de luces de un vehículo.

Luces de cruce o luz corta

Se trata de uno de los tipos de luces que permiten la visibilidad. Se utilizan durante la noche de manera obligatoria en cualquier vía y por el día cuando hay niebla, llueve abundantemente, nieva, hay humo o cualquier otra situación que pueda reducir la visión del entorno. También deben usarse en el interior de los túneles, en los carriles adicionales, los reversibles y los que se habilitan en sentido contrario.

Aunque no sea obligatorio, siempre contribuye a que el resto de vehículos puedan identificarnos con mayor facilidad. De ahí que la DGT recomiende llevarlas siempre encendidas de día en las estaciones de otoño e invierno. Algunos vehículos ya cuentan con luces de conducción diurna para estos casos, pero debes recordar que no sustituyen a las de cruce.

Luces de carretera o luces largas

Las luces largas o de carretera son las que se utilizan de noche, pero únicamente en carreteras con iluminación insuficiente. De acuerdo con la normativa, esto se da cuando no es posible identificar a un vehículo oscuro que se encuentre a 50 metros de distancia o no puedes leer una matrícula a 10 metros, cuando se circula a una velocidad de 40 km/h.

Además de estas limitaciones, existen otras, como el deslumbramiento por los retrovisores al conductor que circula delante, a los que vienen en dirección contraria o a los peatones. Por otro lado, su uso en poblado está prohibido. En el caso de autopistas y autovías, incluso si existe una mediana, hay que cambiar las luces largas a las de cruce si hay coches circulando de frente.

Antiniebla delantera

Si las luces largas siguen siendo insuficientes o se dan condiciones metereológicas adversas, como las lluvias de gran intensidad, la nieve, la niebla o zonas con nubes de polvo o de humo, se deben encender las luces antiniebla delanteras.

La diferencia que presentan con respecto a las anteriores, es que la iluminación es baja y ancha. De este modo, se permite la visualización de los extremos de la calzada. Por este motivo, también se recomiendan en aquellas vías de poca anchura en las que las curvas se suceden. Pueden usarse solas o combinadas con las de carretera, tanto las cortas como las largas. No son obligatorias y no todos los vehículos cuentan con ellas.

Antiniebla trasera

A diferencia de la anterior, su finalidad es la de <b>permitir al resto de vehículos ver nuestra posición cuando hay lluvia, niebla o nieve</b>, por lo que entran dentro de los tipos de luces para ser vistos, junto a las de posición y la marcha atrás. Consisten en una o dos luces de color rojo de bastante intensidad. <b>Estas luces son obligatorias como norma general.

Marcha atrás

La luz de marcha atrás no se activa manualmente, sino que va conectada a la marcha. Cuando esta se engrana, automáticamente se enciende. Su finalidad es avisar de que el vehículo se está moviendo en esa dirección, pero también aumentar la visibilidad para la persona conductora si está maniobrando en zonas oscuras y de escasa iluminación. En algunos vehículos son dos, mientras que otros solo tienen una.

Luz de posición

Esta luz se activa también automáticamente cuando se encienden las luces de cruce, las de carretera o las antiniebla delanteras. No solo indican la posición de un vehículo, sino también su ancho, aunque no son capaces de iluminar. Debes encenderlas si has inmovilizado tu vehículo en el arcén de una carretera.

Ahora ya sabes todo lo necesario sobre los tipos de luces. Pero si aún te quedan dudas para el teórico sobre la iluminación o cualquier otra temática, puedes ampliar conocimientos en la App de Dribo, la primera autoescuela online de España.

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