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La posición del asiento de forma correcta permite reducir el estrés que causa cualquier desplazamiento, proporcionando comodidad y seguridad. Además, una postura adecuada facilita mantener más activos los reflejos durante la conducción y puede proteger al conductor de lesiones en caso de accidente. Es uno de los temas más debatidos por la comunidad de conductores y expertos al volante de todo el mundo.
¿Por qué es importante ajustar bien la posición del asiento?
La postura al volante es una precaución elemental que todo conductor debe conocer. De ella depende en gran parte la capacidad de reacción ante imprevistos en la carretera. Una posición incorrecta puede:
- Reducir la capacidad de reacción ante imprevistos.
- Aumentar la fatiga durante trayectos largos.
- Agravar las lesiones en caso de accidente si el cinturón o el reposacabezas no están bien posicionados.
- Dificultar la visibilidad del cuadro de mandos o el parabrisas.
Los fabricantes invierten continuamente en mejorar la ergonomía de los asientos, pero todo ese desarrollo pierde eficacia si el conductor no los ajusta correctamente antes de ponerse en marcha. Recuerda que no ajustar los retrovisores o no colocarse bien el cinturón antes de arrancar puede considerarse una falta leve en el examen de conducir.
Guía paso a paso: cómo ajustar la posición del asiento para conducir
Paso 1: Ajusta la distancia horizontal del asiento
- Las rodillas deben estar ligeramente flexionadas al pisar los pedales: ni demasiado dobladas ni demasiado estiradas.
- La distancia entre el borde del asiento y la parte trasera de las rodillas debe ser de aproximadamente dos dedos.
- Si el cojín horizontal es ajustable, posiciónalo de forma que las rodillas queden niveladas con las caderas.
Paso 2: Regula la altura del asiento
- El asiento debe estar lo más bajo posible para ganar estabilidad.
- Sin embargo, la prioridad es asegurar una buena visibilidad tanto de los mandos del coche como del parabrisas en toda su extensión.
- Las rodillas no deben rozar ni chocar con el volante al subir o bajar del vehículo.
Paso 3: Ajusta el respaldo
- El ángulo de inclinación entre el respaldo y la horizontal debe ser de entre 95° y 100°.
- La espalda debe estar bien apoyada en el respaldo.
- Los brazos deben quedar ligeramente flexionados al sujetar el volante.
- Truco práctico: si al apoyar las muñecas sobre el borde superior del volante los codos quedan ligeramente doblados y la espalda sigue apoyada en el respaldo, la distancia es correcta.
Paso 4: Coloca correctamente el reposacabezas
- El centro del reposacabezas debe quedar prácticamente alineado con los ojos.
- Este elemento es fundamental para evitar movimientos bruscos de la cabeza en caso de impacto trasero.
Paso 5: Ajusta el volante
- Ajusta la altura (y la profundidad, si el modelo lo permite) de forma que puedas girarlo cómodamente con la espalda apoyada y los brazos flexionados.
- El volante no debe tapar el cuadro de instrumentos.
- Respecto a la posición de las manos, hay dos posiciones recomendadas según los expertos: 9:15 (izquierda en el 9 y derecha en el 3 del reloj) o 10:10. En cualquier caso, las manos siempre deben permanecer sobre el volante sin cruzar los brazos.
Paso 6: Ajusta cinturón y retrovisores
- El cinturón debe pasar sobre el pecho y la clavícula, sin oprimir el cuerpo. La correa intermedia debe sujetar con firmeza para evitar movimientos peligrosos en caso de accidente.
- El retrovisor interior debe cubrir en su totalidad la luneta trasera.
- Los retrovisores laterales deben estar lo suficientemente abiertos para minimizar los ángulos muertos y ampliar la visibilidad de lo que ocurre alrededor del vehículo.
Resumen: posición correcta al volante de un vistazo
| Elemento | Posición correcta | Cómo comprobarlo |
|---|---|---|
| Distancia horizontal del asiento | Rodillas ligeramente flexionadas al pisar pedales | Dos dedos entre borde del asiento y parte trasera de las rodillas |
| Altura del asiento | Lo más bajo posible con buena visibilidad | Parabrisas y mandos visibles sin esfuerzo |
| Respaldo | 95°-100° de inclinación | Muñecas apoyadas en el volante con espalda en el respaldo |
| Reposacabezas | Centro alineado con los ojos | Comprobar visualmente en el espejo interior |
| Volante | Brazos flexionados, sin tapar instrumentos | Manos en posición 9:15 o 10:10 |
| Cinturón | Sobre pecho y clavícula, sin oprimir | No debe rozar el cuello ni quedar sobre el brazo |
| Retrovisores | Luneta trasera cubierta; laterales sin ángulos muertos | Mover lo mínimo la cabeza para ver por cada uno |
Preguntas frecuentes sobre la posición correcta del asiento para conducir
¿Por qué es importante ajustar el asiento antes de conducir?
Una posición incorrecta reduce la capacidad de reacción ante imprevistos, aumenta la fatiga en trayectos largos y puede agravar las lesiones en caso de accidente. Ajustar el asiento correctamente mejora el control del vehículo, la visibilidad y la seguridad activa y pasiva del conductor.
¿A qué ángulo debe estar el respaldo del asiento?
El ángulo de inclinación del respaldo respecto a la horizontal debe ser de entre 95° y 100°. No debe estar ni muy recostado ni muy inclinado hacia el frente. La referencia práctica es que con la espalda bien apoyada, los brazos queden ligeramente flexionados al sujetar el volante.
¿Dónde deben ir las manos en el volante?
Existen dos posiciones recomendadas según los expertos: 9:15 (mano izquierda en el 9 y derecha en el 3 de un reloj) y 10:10. Ambas son válidas. Lo fundamental es que ambas manos permanezcan sobre el volante en todo momento, sin cruzar los brazos durante las maniobras.
¿Cómo debo ajustar el reposacabezas?
El centro del reposacabezas debe quedar prácticamente alineado con los ojos del conductor. Un reposacabezas mal posicionado (demasiado bajo o demasiado alto) puede aumentar el riesgo de lesiones cervicales en caso de impacto trasero.
¿Cómo ajustar los retrovisores para minimizar los ángulos muertos?
El retrovisor interior debe cubrir en su totalidad la luneta trasera. Los retrovisores laterales deben estar lo suficientemente abiertos para ampliar la visibilidad de las zonas que no abarca el campo de visión normal, minimizando los ángulos muertos. El objetivo es que la cabeza se mueva lo menos posible para consultar cada retrovisor.
