10 consejos para una conducción eficiente

Una de las formas de reducir la contaminación, las emisiones y el uso de combustibles fósiles en el sector automovilístico es mediante vehículos que contaminen y consuman menos. Pero también es importante conocer el poder que tenemos como conductores.

Cambiar de vehículo no es tan fácil

Esto está bien sobre el papel, pero la realidad es que para muchas personas no es tan sencillo cambiar de vehículo de la noche a la mañana. Si te compraste un coche hace 5 o 6 años y ahora te dicen que te lo cambies, igual no te hace mucha gracia.</div>

El valor de la educación

Por eso, creemos que es mejor educar en valores y eficiencia en vez de imponer, ya que en los vehículos de combustión se puede lograr la reducción de emisiones a través de la conducción eficiente. Con ello no solo estarás ayudando al planeta sino que notarás el ahorro en tu bolsillo.

Si además estás aprendiendo a conducir, es un buen momento para incorporar estos hábitos. Toma nota de los consejos que compartimos a continuación.

Consejos generales para aplicar una conducción eficiente

Conducir un vehículo requiere de una cierta <b>coordinación que se adquiere con la práctica. Del mismo modo, incorporar estos consejos para conseguir una conducción eficiente te llevará algo de tiempo. Pero si te lo propones, se convertirán en tu forma natural de conducir. ¡A por ellos!

Planifica tu ruta

La conducción eficiente comienza antes de iniciar el viaje. Si aún debes sacarte el carné, es algo más difícil, ya que todavía no estarás en tal situación, pero seguro que puedes encontrar un símil con otro tipo de viajes que realices. Por ejemplo, si vas en bicicleta, patinete o transporte público, seguro que conoces las <strong>mejores rutas, atajos y horarios</strong>. Pues cuando conduzcas será lo mismo.<

Pisa el embrague en el arranque

Si bien es cierto que un coche puede arrancarse sin necesidad de pisar los pedales, lo cierto es que requiere un esfuerzo extra para el motor que se puede evitar con algo tan simple como pisar el embrague.

Es un hábito fácil de adquirir que ayudará a ponerte en "modo eficiente" nada más subirte al coche o arrancar la moto. Si lo deseas, también puedes pisar el freno como medida de seguridad; lo que no es necesario es pisar el acelerador.

Comienzo de la marcha

<div>Una vez arrancado el vehículo, como probablemente el motor todavía esté frío, iremos pisando el acelerador suavemente y engranando las marchas son suavidad, para el que empiece todo a rodar sin esfuerzo.

Las marchas cortas consumen más

Las marchas cortas, en el caso de los vehículos manuales, son las de mayor consumo. Por ello, siempre que puedes cambia de marcha y evita aumentar las revoluciones del motor en exceso.

En los vehículos que llevan en el cuadro de mandos el consumo en tiempo real, puedes ver este efecto de elevado consumo en las marchas cortas. Si conduces un vehículo automático, el propio sistema de conducción hará esa función.

Consulta las diferencias que existen entre un coche con cambio manual y uno con cambio automático.

Conducir en ciudad afecta

En ciudades, el uso de las marchas cortas es habitual, por lo que todavía cobra mayor importancia la suavidad en la conducción. Y además, en entornos urbanos es donde la contaminación se hace más evidente y donde afecta a más personas.

Presta atención a las revoluciones

Un dolor de cabeza común cuando se aprende a conducir es saber en qué momento se debe cambiar a una marcha más larga. Hay vehículos que no indican las revoluciones en el cuadro de mandos, por lo que deberás afinar tu oido para encontrar el momento óptimo para cambiar de marcha.

Indicadores de revoluciones

Un motor de gasolina debe mantenerse entre las 1.500 y las 2.500 revoluciones, mientras que los diésel circulan entre las 1.300 y 2.000 revoluciones. Ten en cuenta que en las subidas pronunciadas, es inevitable que aumenten, ya que el motor necesita traccionar más para avanzar.

Indicadores de velocidad

Otro truco que te puede ayudar es la velocidad, aunque esta es relativa. A partir de 30 km/h puedes cambiar a tercera; desde los 40 km/h a cuarta y desde los 50 km/h a quinta. Esto es válido para coches utilitarios, que son los que predominan. Si conduces un deportivo o vehículo de gran cilindrada, posiblemente estos valores no te encajen.

Acelerar antes que reducir marcha

Ligado al punto anterior, otra forma de lograr una conducción eficiente es <b>apostando por las marchas largas siempre que sea posible</b>, incluso si para que el vehículo avance, debes pisar algo más el acelerador. Pero si ves que necesitas hacerlo hasta el fondo, entonces es señal de que debes reducir una marcha.

Mantén una velocidad constante

Si circulas por ciudad, la conducción eficiente resulta algo más compleja, pero no es imposible. La presencia de semáforos e intersecciones dificultan que podamos mantener siempre la misma marcha. Pero lo que sí podemos controlar es la velocidad. Si logras que sea lo más estable posible, estarás ahorrando combustible y reduciendo la contaminación.

Frena con suavidad

La frenada también puede marcar la diferencia. ¿Cómo es posible? Porque lo importante es evitar los excesos de energía que se producen al acelerar y si conduces de tal manera que evitas frenar, es posible que también estés reduciendo los acelerones.

Usa el freno motor

Por ejemplo, si mantienes una correcta distancia de seguridad con los demás vehículos, te bastará con levantar el pie del acelerador para ir frenando. Si necesitas frenar, hazlo suavemente y en último lugar, reduce la marcha para usar el freno motor, que te ayudará a reducir el desgaste de las pastillas de freno.

Apaga el motor en paradas largas

Muchos vehículos ya cuentan hoy en día con sistema de paro y encendido automático cuando se ponen en punto muerto. ahora bien, si estás en un atasco y <b>el vehículo está detenido durante más de un minuto, puedes apagar el motor como medida de eficiencia. Mientras que si hay movimiento, por muy lento que sea, mantenlo encendido para no incrementar el gasto de combustible.

Conducción eficiente: la experiencia suma

Los conductores de menos de 20 años son los que presentan índices de accidentalidad más elevada. Esto se debe a la experiencia, lógicamente, ya que son los que menos tiempo llevan conduciendo. Pero también se debe al uso que suelen hacer del vehículo, que tiene más relación con el ocio, en especial el ocio nocturno.

Los dos primeros años son clave

La falta de experiencia puede llevar a no dominar lo suficiente el vehículo provocando una conducción más brusca, que deriva en mayor consumo. Por eso es importante que sobre todo los dos primeros años tras sacarte el carnet de conducir, te lo tomes con calma y vaya cogiendo maestría al volante.

Mejor para ti y para todos

Con estos consejos, confiamos en haberte guiado un poco más en la conducción eficiente. Conducir asó no solo te ayudará a ahorrar, sino que hará que te sientas mejor al volante o manillar de un vehículo, porque estarás contribuyendo al bienestar de todos. Recuerdo, si quieres sacarte el carné de conducir de una forma cómoda y eficaz, prueba la app de Dribo.

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