3 errores más comunes al montar en una autoescuela (3/3)

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Terminamos la serie de los 3 errores más comunes al invertir en una autoescuela. En esta ocasión hablaremos sobre la parte económica que determina cómo invertir en una autoescuela para generar una buena rentabilidad. Si te perdiste alguna de las entregas anteriores, puedes recuperarlas en el blog de Dribo.

Error 3: invertir en cuestiones de poco valor

Invertir en una autoescuela con local

Existen diferentes modelos a la hora de invertir en una autoescuela que es bueno conocer. Por un lado, tendríamos la autoescuela con local, de pequeño formato, con alcance limitado al barrio o pueblo. Suele tener una estructura de entre 1 y 3 personas. 

La inversión generalmente es contenida, o al menos así debería de ser en un inicio hasta haber generado cierta tracción.

Invertir en una autoescuela convencional franquiciada

Por otro lado, tendríamos las franquicias, que suelen estar pensadas para para estructuras de negocio más grandes, en cuanto a personal y volumen de negocio se refiere. En estos casos, la inversión inicial suele ser importante, pues se pretende entrar en un mercado cuyo potencial estará respaldado por las necesidades del master franquiciador.

Invertir en una autoescuela digital franquiciada

Por último, estarían los modelos más nuevos, que se centran en invertir en una autoescuela digital 100%. Se trata de estructuras de negocio optimizadas, similares a las de la autoescuela local, pero con una inversión inicial menor, al apalancar gran parte de las necesidades del negocio en tecnología y automatizaciones. ¿Qué debes tener en cuenta a la hora de invertir en una autoescuela?

Ubicación y tamaño del local

La ubicación de un local determina su éxito y en consecuencia su coste mensual. A esto debemos añadir el aumento en los alquileres que van referenciados al IPC o las renegociaciones de los contratos una vez el negocio ya está rodando.

Dependencia

Depender de un local para el funcionamiento del negocio también supone una limitación en otras áreas. Los horarios de apertura, los periodos vacacionales o los cambios en la demografía de la zona, son algunos de los aspectos a considerar.

Espacio desaprovechado

Un exceso en los metros cuadrados tampoco es recomendable, pues genera una sensación de vacío que puede espantar a la clientela.

Ordenadores y material informático

Era habitual hasta pocos años que las autoescuelas tuvieran en las aulas unos ordenadores en los que los alumnos iban a hacer tests. Esto ya no solo es algo poco atractivo para la mayoría de alumnos, sino que supone una inversión de dudoso retorno.

Mejor en el móvil

¿Para qué tener ordenadores en el local cuando todos tus alumnos tienen móvil u ordenador en casa? Cobrar por dar acceso a los ordenadores del local tenía sentido antaño, pero ahora se puede hacer lo mismo sin necesidad de comprar y mantener equipos informáticos que necesitan actualizarse constantemente.

Aulas, mesas, sillas y pizarras

Si das formación presencial todo esto tendrá sentido. Pero también es cierto que la demanda de formación de este tipo ha decrecido en los últimos años. 

Trastos por el medio

Todo ello supone una inversión, que si bien no es crítica, termina por ocupar unos metros cuadrados que pagas como parte del alquiler y que debes considerar en la cuenta de resultados.

Vehículos

Por último, invertir en una autoescuela implica disponer de un vehículo con el que vayas a dar las clases prácticas. En este punto podemos ver como no hay una fórmula de éxito válida para todos los casos, sino que depende mucho del posicionamiento del negocio.

Tipo de vehículo

Hay autoescuelas a las que les funciona muy bien ofrecer vehículos de gama media-alta, atractivos visualmente, pero con unos costes asociados más elevados que lógicamente pueden repercutir a sus alumnos.

Renting

Otra de las opciones que ha ido ganando adeptos es optar por vehículos de coste reducido y consumo bajo, en formato renting, por ejemplo. Si vas a invertir en una autoescuela esto te dará la flexibilidad que buscas y ahorrarás en mantenimiento.